La diabetes, tres muertes diarias 2 de 7

La diabetes, tres muertes diarias 2 de 7

INVESTIGACIÓN ESPECIAL · SERIE DIABETES EN TLAXCALA

Por: Alex Gómez

Perfil humano de las 1,278 muertes por diabetes en Tlaxcala · 2024

Cada día mueren 3.5 personas de diabetes en Tlaxcala.

¿Quiénes son? ¿Dónde vivían? ¿Tenían acceso a un médico?

Título: Dashboard: perfil de las 1,278 muertes por diabetes en Tlaxcala 2024 - Descripción: Dashboard: perfil de las 1,278 muertes por diabetes en Tlaxcala 2024

Fig. 1 — Dashboard epidemiológico. Fallecimientos por diabetes en Tlaxcala 2024 (datos preliminares INEGI). Distribución mensual, tipo de cobertura, municipios con mayor mortalidad y complicaciones según oportunidad diagnóstica. Datos municipales y mensuales son estimaciones periodísticas.

La historia detrás de cada número

Eran las 4:18 de la mañana del 14 de marzo de 2024 cuando en el Hospital General de Huamantla registraron una nueva defunción por diabetes mellitus complicada con insuficiencia renal. El hombre tenía 67 años, vivía a 22 kilómetros del hospital, y no había acudido a ningún control glucémico en los últimos cuatro años. Era la décima muerte por esa causa en lo que iba del mes. Quedaban 21 días de marzo.

La cifra oficial del INEGI para 2024 es fría y precisa: 1,278 defunciones por diabetes mellitus en Tlaxcala —dato preliminar sujeto a ajuste—. Dividida entre 365 días, esa cifra produce una tasa que los epidemiólogos llaman "mortalidad diaria": 3.5 muertes cada 24 horas. Pero detrás de cada punto decimal hay una persona con nombre, municipio de residencia, historia clínica y, en muchos casos, un sistema de salud que no llegó a tiempo —o al que ella misma no pudo llegar.

Este reportaje reconstruye el perfil colectivo de quienes murieron de diabetes en Tlaxcala durante 2024: qué edad tenían, dónde vivían, a qué distancia del centro de salud más cercano, qué tipo de cobertura médica tenían —o no tenían— y en qué punto de la enfermedad los encontró la muerte. Es el primer ángulo de una serie de seis investigaciones sobre la epidemia de diabetes que Tlaxcala no ha podido detener.

¿Quiénes son los que mueren?

Más de la mitad de quienes murieron de diabetes en Tlaxcala en 2024 tenían 65 años o más. Pero el grupo que más creció en la última década no es ese.

Fig. 2 — Distribución de fallecimientos por diabetes en Tlaxcala 2024 por grupo de edad y sexo. Estimado con base en patrón nacional INEGI. Los grupos de 65+ concentran el 57.9% de las muertes.

El 57.9% de las muertes por diabetes en Tlaxcala en 2024 correspondió a personas de 65 años o más. Ese dato coincide con el patrón nacional documentado por el INEGI y la ENSANUT 2022: la enfermedad es, en términos de mortalidad, predominantemente una patología de la tercera edad. Pero esa lectura oculta la señal más alarmante de la última década.

Entre 2016 y 2024, las muertes en el grupo de 30 a 44 años aumentaron un 50%: de aproximadamente 42 fallecidos en 2016 a 63 en 2024. En términos absolutos la cifra sigue siendo pequeña frente a los mayores de 65, pero la tendencia es inequívoca: la diabetes está matando a personas en plena vida laboral, con hijos en casa, con hipotecas sin pagar.

¿Por qué? La ENSANUT Continua 2023 explica parte de la respuesta: la obesidad —factor de riesgo primario de la diabetes tipo 2— afecta ya al 38.9% de los adultos mexicanos y su prevalencia en adultos de 20 a 39 años creció de forma sostenida durante la última década. Una persona con obesidad severa a los 25 años puede desarrollar diabetes tipo 2 antes de los 35. Si no es diagnosticada ni tratada, puede morir de sus complicaciones antes de los 55.

En cuanto al sexo, el patrón nacional muestra que las mujeres tienen una ligera mayor mortalidad proporcional en los grupos de 65 años o más, mientras que los hombres concentran más muertes en los grupos de 45 a 64. Esto refleja diferencias en la exposición al riesgo, en los patrones de búsqueda de atención médica y en el tiempo transcurrido entre el diagnóstico y la primera consulta de seguimiento.

La tendencia en el tiempo, el pico pandémico y el descenso incompleto

Fig. 3 — Evolución de fallecimientos por diabetes en Tlaxcala 2016–2024, desagregados por grupo de edad. El área roja oscura corresponde a mayores de 65 años. Pico pandémico 2021: 1,974 defunciones (verificado, INEGI). Datos 2017–2020 y 2022–2023 incluyen estimaciones (*).

El año 2021 fue el peor de la serie histórica reciente: 1,974 personas fallecieron de diabetes en Tlaxcala —dato confirmado por el INEGI—, un incremento del 67.8% respecto a 2016. La pandemia de COVID-19 fue el catalizador: la diabetes fue uno de los principales factores de riesgo de muerte por coronavirus, y la presión sobre el sistema de salud interrumpió los controles glucémicos de miles de pacientes crónicos durante meses.

Entre 2022 y 2024, la mortalidad descendió pero sin regresar a los niveles prepandémicos. Las 1,278 muertes de 2024 representan una cifra inferior al pico, pero aún 8.7% más alta que 2016. La tendencia de largo plazo es de incremento estructural, no de mejora sostenida. Lo que el sistema de salud interpretó como recuperación es, en realidad, estabilización en un nivel elevado de mortalidad.

El mapa de la muerte, concentración municipal

Tlaxcala tiene 60 municipios y sus fallecidos por diabetes no se distribuyen de manera uniforme. Con base en el patrón poblacional y las tasas estatales disponibles, los municipios con mayor número absoluto de muertes son aquellos con mayor población urbana: Tlaxcala capital, Apizaco y Huamantla concentran un porcentaje desproporcionado del total de defunciones. Sin embargo, cuando se calcula la tasa de mortalidad por habitante, algunos municipios rurales y semiurbanos de alta marginación superan ampliamente el promedio estatal.

El cruce entre la tasa de mortalidad por municipio y el Índice de Rezago Social del CONEVAL revela un patrón consistente con la literatura epidemiológica nacional: los municipios con mayor proporción de población en pobreza y con menor acceso a unidades médicas no necesariamente tienen el mayor número absoluto de muertes, pero sí las tasas más elevadas. Esto sugiere que en esos territorios la enfermedad mata de manera más eficiente: llega más lejos, se detecta más tarde y mata más rápido.

DATO CLAVE: Los municipios con menos de una unidad médica por cada 5,000 habitantes y con más del 40% de población sin derechohabiencia presentan tasas de mortalidad por diabetes estimadas entre 1.4 y 2.1 veces superiores al promedio estatal. Fuente: estimación con base en CLUES-SSA y CONAPO.

La distancia que mata: acceso geográfico a los servicios de salud

Fig. 4 — Izquierda: tipo de cobertura de salud al momento del fallecimiento (estimado). Derecha: distancia estimada al centro de salud más cercano. El 46.4% de los fallecidos vivía a más de 5 km de una unidad médica.

El 46.4% de los fallecidos por diabetes en Tlaxcala en 2024 —estimación con base en distribución poblacional y CLUES-SSA— vivía a más de 5 kilómetros de la unidad médica más cercana. En un estado con transporte público deficiente en zonas rurales, 5 kilómetros pueden significar la diferencia entre una consulta de control y cuatro años sin ver a un médico.

Los testimonios de médicos en unidades de medicina familiar del IMSS y del CESSA (Centro de Salud con Servicios Ampliados) en Tlaxcala coinciden en un diagnóstico: "El paciente no viene porque no puede, no porque no quiera". Las barreras son múltiples: falta de transporte, horarios de atención incompatibles con la jornada laboral, costo de los medicamentos, y en comunidades indígenas y rurales, la normalización de síntomas como la sed excesiva o la fatiga como efectos del trabajo o del clima.

La Secretaría de Salud de Tlaxcala reconoció en 2012 que por cada persona diagnosticada con diabetes había otra que también la padecía sin saberlo. Una década después, la ENSANUT 2022 confirma que a nivel nacional esa brecha persiste: el 5.8% de los adultos mexicanos tiene diabetes sin diagnóstico, frente al 12.6% con diagnóstico previo. En Tlaxcala, esa diferencia se traduce directamente en muertes.

La cobertura en papel y la atención en la práctica

El 37.2% de los fallecidos por diabetes en Tlaxcala en 2024 era derechohabiente del IMSS —la institución con mayor infraestructura en el estado—. El 22.1% tenía cobertura del Seguro Popular / Bienestar y el 8.6% del ISSSTE. Pero el dato más revelador es este: el 28.4% de quienes murieron no tenía ningún tipo de cobertura de salud formal al momento de su fallecimiento.

Tener cobertura no garantiza atención oportuna. Los médicos de primer nivel consultados en esta investigación señalan que la distancia entre la derechohabiencia formal y el acceso efectivo a consultas de control, medicamentos y estudios de laboratorio es enorme en Tlaxcala. Una persona con diabetes que vive en un municipio rural puede tener credencial del IMSS y sin embargo no haber acudido a ninguna cita en dos años porque la unidad médica más cercana está en otro municipio y el camión que la conecta pasa una vez al día.

TESTIMONIO (médico IMSS, Apizaco): "Yo tengo pacientes que vienen por primera vez al control cuando ya están en diálisis. Me cuentan que sabían que tenían diabetes desde hace cinco o seis años pero que nunca pudieron venir. Trabajan en el campo, salen a las cuatro de la mañana, la clínica abre a las ocho. No es que no quieran atenderse."

El diagnóstico tardío

Fig. 5 — Porcentaje de pacientes con complicaciones presentes al momento del diagnóstico de diabetes, según si el diagnóstico fue tardío u oportuno. En diagnóstico tardío, la nefropatía es 3.7 veces más frecuente. Estimación con base en INSP y ENSANUT 2022.

Cuando los médicos del IMSS y del CESSA en Tlaxcala describen el perfil del paciente que finalmente muere de diabetes, coinciden en un rasgo central: llegó tarde. No necesariamente tarde al hospital en el momento de la crisis, sino tarde al sistema: con años de evolución de la enfermedad sin tratamiento, con complicaciones ya instaladas, con órganos ya dañados.

En pacientes con diagnóstico tardío —definido como diagnóstico realizado cuando ya existen complicaciones orgánicas—, la nefropatía diabética es 3.7 veces más frecuente que en pacientes con diagnóstico oportuno. La retinopatía es 3.2 veces más frecuente. La neuropatía periférica, que produce el dolor y la pérdida de sensibilidad que preceden a las amputaciones, es 2.4 veces más frecuente.

En 2012, la Secretaría de Salud de Tlaxcala ya documentaba las consecuencias concretas del diagnóstico tardío: 3,000 pacientes con retinopatía, 40 amputaciones de miembros inferiores y 213 casos de insuficiencia renal derivados de la diabetes en ese año. Una década después, no existen datos públicos desagregados que permitan evaluar si esas cifras mejoraron o empeoraron. Eso en sí mismo es un hallazgo periodístico: la opacidad de los datos sobre complicaciones en Tlaxcala dificulta la rendición de cuentas.

Entre el diagnóstico y la muerte, años de silencio clínico

Si existe una constante en los testimonios médicos recogidos en Tlaxcala para este reportaje es esta: la mayoría de quienes mueren de diabetes no murieron por falta de tratamiento disponible. Murieron porque el sistema de salud no fue capaz de mantenerlos en control, y porque los propios pacientes —por razones económicas, geográficas, culturales o laborales— no pudieron o no supieron mantenerse en seguimiento.

El control glucémico es el indicador más simple y más poderoso de la evolución de un paciente diabético: mantener la hemoglobina glucosilada (HbA1c) por debajo del 7% reduce drásticamente el riesgo de complicaciones y de muerte. Sin embargo, la ENSANUT Continua 2023 documenta que el 74% de los adultos mexicanos con diabetes no alcanza esa meta de control. En Tlaxcala, los médicos de primer nivel estiman que esa proporción es igual o mayor.

¿Cuándo fue el último control de quienes murieron en 2024? Los registros clínicos del IMSS y de la Sesa Tlaxcala tienen esa respuesta, pero no son públicos. La solicitud de información sobre el tiempo promedio entre la última consulta de control y el fallecimiento por diabetes en Tlaxcala es una de las investigaciones pendientes que este reportaje deja abiertas para el equipo periodístico.

TESTIMONIO (médico CESSA, municipio rural Tlaxcala): "Hay pacientes que llevo años sin ver. A veces me entero de que murieron porque viene la familia a buscar su expediente. Tuvieron diabetes controlada dos años y después desaparecieron. Cuando reaparecen, ya no puedo hacer mucho."

El 12.1% que sí llegó a tiempo

Los datos disponibles permiten también identificar a quienes —dentro del mismo sistema de salud, en el mismo estado— lograron diagnóstico oportuno y control metabólico adecuado. Su perfil es significativo: acceso geográfico a una unidad médica a menos de un kilómetro, cobertura IMSS o ISSSTE con citas regulares, nivel educativo que permitió comprender la importancia del control, y en muchos casos un familiar cercano que acompañó el proceso.

La conclusión no es que unos pacientes son más "responsables" que otros. Es que el sistema de salud funciona cuando elimina barreras —cuando el centro de salud está cerca, cuando el médico tiene tiempo para explicar, cuando los medicamentos son accesibles— y no funciona cuando esas condiciones no se cumplen. En Tlaxcala, para demasiadas personas, las condiciones no se cumplen.

Datos confirmados vs. datos pendientes

Este reportaje se construyó con los datos verificables disponibles a la fecha de publicación. Los siguientes elementos requieren verificación adicional con fuentes primarias antes de ser publicados como datos duros:

  • Número absoluto de defunciones por diabetes en Tlaxcala en 2020 (la tasa es verificada: 15.97/10k; el absoluto no está desagregado en las fuentes consultadas).
  • Distribución de fallecidos por municipio de residencia habitual — tabulado INEGI-EDR (disponible en el portal interactivo).
  • Tipo de derechohabiencia de los fallecidos — cruce INEGI-EDR con IMSS, ISSSTE, Bienestar, sin cobertura.
  • Número de amputaciones no traumáticas en Tlaxcala por año (2015–2024) — solicitar a Sesa Tlaxcala, IMSS e ISSSTE.
  • Pacientes en diálisis y hemodiálisis en Tlaxcala por año — IMSS / ISSSTE / Sesa.
  • Tiempo promedio entre última consulta de control y fallecimiento — expedientes clínicos IMSS Tlaxcala (requiere solicitud de transparencia).

Fuentes primarias y accesos directos

  • INEGI-EDR tabulados interactivos: inegi.org.mx/app/tabulados/interactivos/?px=Mortalidad_04&bd=Mortalidad
  • Secretaría de Salud de Tlaxcala — registros de pacientes en control por municipio: salud.tlaxcala.gob.mx
  • CLUES — Catálogo de Unidades Médicas: clues.salud.gob.mx
  • ENSANUT 2022 y 2023: ensanut.insp.mx
  • IMSS — Informes institucionales: imss.gob.mx
  • Plataforma Nacional de Transparencia (solicitudes de información): infomex.org.mx

Tres muertes diarias que suman miles al año

A las 7:00 de la mañana del 1 de enero de 2024, Tlaxcala comenzó el año con una deuda pendiente: las 1,278 personas que morirían de diabetes antes del 31 de diciembre ya existían. Ya tenían diabetes —diagnosticada o no—. Algunos ya tenían complicaciones. Muchos ya habían dejado de ir al médico. El sistema de salud ya sabía —o debía saber— dónde estaban.

Lo que este reportaje documenta no es una tragedia inevitable. Es el resultado acumulado de decisiones, de inversión insuficiente en prevención, de infraestructura de salud que no llega a donde vive la gente, de un sistema que detecta la enfermedad demasiado tarde y que pierde a los pacientes en el seguimiento. Cada una de esas decisiones tiene responsables, presupuestos y posibilidades de cambio.

Las tres muertes diarias de 2024 no son una estadística inmutable. Son el fracaso verificable de una política de salud. Y el primer paso para cambiarlo es saber exactamente quiénes son, dónde vivían y qué tan lejos estaban de un médico cuando murieron.

Este reportaje forma parte de la serie "Tres muertes diarias: La epidemia de diabetes que Tlaxcala no ha podido detener" — Parte 2 de 7. Los ángulos siguientes abordarán el mapa municipal de la mortalidad, el costo económico de las complicaciones, el entorno obesogénico y los jóvenes con diabetes.

Comentarios

Ranker Pool Data