Sheinbaum coloca a México a la vanguardia de la defensa del multilateralismo y pide una ONU más democrática
Por Melchisedech D. Angulo
La presidenta Claudia Sheinbaum consolida una de las posturas más consistentes y articuladas de la diplomacia mexicana en lo que va del siglo XXI ante la Organización de las Naciones Unidas. En un contexto marcado por las crisis humanitarias en Gaza, Irán, Cuba y Venezuela y por la parálisis del Consejo de Seguridad, la mandataria plantea que "tiene que recuperarse el papel de la política diplomática multilateral", porque en los conflictos "quien paga es la población civil". Su voz se convierte en referente de quienes reclaman que el derecho internacional prevalezca sobre la fuerza.
El primer eje de su discurso es la defensa del multilateralismo como principio y como solución. Sheinbaum sostiene que la visión de México es "la visión constitucional, que tiene que ver con la igualdad de los Estados", es decir, que entre todas las naciones, con el mismo voto, se tomen las decisiones. Para la presidenta, esta postura es una obligación derivada de la Carta de la ONU y del artículo 89 de la Constitución, y recuerda que el organismo nació para garantizar que cada nación tuviera la misma representación.
El segundo eje es la crítica de fondo a la estructura del Consejo de Seguridad. La presidenta subraya que cinco países (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido) concentran buena parte de las decisiones gracias al derecho de veto, y anticipan que la ONU "dejó de cumplir su labor" porque "se imponen los países con mayor fuerza militar". Al hablar de Palestina coincidió en que el organismo está rebasado, y citó como ejemplo que la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General no prosperó por el veto de las grandes potencias.
El tercer eje es el rechazo categórico a los bloqueos económicos, que la mandataria considera una vulneración de los derechos humanos. "No debe haber bloqueos comerciales, porque afectan a los pueblos, no a los gobiernos", señala, y reitera su rechazo al bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre Cuba. Sheinbaum indica que sus consecuencias alcanzan ámbitos tan sensibles como la generación de energía eléctrica, el funcionamiento de hospitales, la producción y distribución de alimentos y el bombeo de agua, por lo que, insiste, México siempre buscará la autodeterminación de los pueblos.
El cuarto eje es el llamado a una reforma integral de las Naciones Unidas que dé mayor peso al Sur Global. Desde la Cumbre del G20 de 2024, la presidenta propuso ampliar los asientos del Consejo de Seguridad a regiones subrepresentadas como África, América Latina y el Caribe, y los pequeños Estados insulares, en defensa de "una visión más equitativa del mundo, fundamentada en valores como la democracia, la inclusión, la libertad y la justicia". La iniciativa busca dotar de mayor legitimidad y democracia a las decisiones del máximo órgano de seguridad del planeta.
Esta línea diplomática profundiza los principios constitucionales de la política exterior mexicana: autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de las controversias, proscripción del uso de la fuerza, igualdad jurídica de los Estados y cooperación para el desarrollo. La presidenta recuerda que su origen se remonta al pensamiento de Venustiano Carranza y a la Doctrina Estrada de 1930, una de las aportaciones más valiosas de México al derecho internacional, y confirma que "esos van a ser siempre los principios de política exterior de nuestro país".
@_Melchisedech
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