Justicia social para el pueblo: el aguinaldo será sagrado y libre de impuestos con la nueva reforma de la transformación

Justicia social para el pueblo: el aguinaldo será sagrado y libre de impuestos con la nueva reforma de la transformación

​En un acto de congruencia con los principios de justicia social que rigen la Cuarta Transformación, el diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo, integrante de la bancada de morena, presentó una iniciativa histórica para que el aguinaldo de las y los trabajadores mexicanos quede totalmente exento del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Esta propuesta busca reformar la Ley del Impuesto Sobre la Renta para eliminar los topes actuales que castigan el esfuerzo de las familias trabajadoras, asegurando que cada peso ganado con sudor llegue íntegro a los hogares durante la temporada decembrina, consolidando así el compromiso del gobierno con el bienestar de quienes menos tienen.

​Actualmente, la legislación vigente heredada del periodo neoliberal limita la exención fiscal del aguinaldo a apenas 30 días de salario mínimo, lo que provoca que cualquier monto excedente sea gravado por el SAT, disminuyendo el poder adquisitivo de la clase obrera en el momento que más lo necesita. La iniciativa del legislador Carvajal Hidalgo propone dar un paso definitivo hacia la dignificación laboral al declarar la exención total de esta prestación, sin importar el monto, permitiendo que el ingreso neto de los trabajadores se fortalezca de manera directa y sin intermediarios, eliminando una carga administrativa innecesaria para los empleadores.

​Esta medida no solo representa un acto de humanidad y reconocimiento al esfuerzo de la base trabajadora, sino que también funciona como un potente motor para la economía interna de la nación. Al inyectar mayor liquidez a los bolsillos del pueblo, se estimula el consumo en los mercados y comercios locales durante el cierre de año, periodo en el cual el sector minorista concentra una parte sustancial de sus ventas anuales. Con el aguinaldo íntegro, las familias mexicanas podrán solventar gastos, liquidar deudas y celebrar las festividades con la holgura que la soberanía económica debe garantizar a cada ciudadano.

​A pesar de que las voces de la oposición y los analistas técnicos alineados al viejo régimen sugieren que esta medida podría afectar la recaudación fiscal, la visión de la transformación prioriza el bienestar social por encima de la acumulación de arcas a costa del pueblo. El impacto recaudatorio, estimado en una cifra manejable para las finanzas públicas sanas de la actualidad, se compensará con el dinamismo económico generado por el consumo interno y la reducción de la brecha de desigualdad, demostrando que en este proyecto de nación primero son los pobres y la protección de su salario.

​La iniciativa ya fue turnada a la Comisión de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados, donde se espera una discusión abierta que priorice el interés general. Aunque actualmente se mantiene el cálculo basado en el salario mínimo general, el cual para este 2026 sigue ascendiendo gracias a las políticas de recuperación salarial de la presente administración, la aprobación de esta reforma significaría el fin de una injusticia fiscal histórica. El camino hacia una patria más justa requiere que el fruto del trabajo sea respetado y que las instituciones sirvan para proteger el patrimonio de la gente.

@_Melchisedech

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